lunes 29 de octubre de 2007
jueves 25 de octubre de 2007
Declaración en el Día Mundial de la Alimentación.
Campaña nacional en defensa de la soberanía alimentaria y la reactivación del campo mexicano
Pon a México en tu boca!
Campaña nacional en defensa de la soberanía alimentaria y la reactivación del campo mexicano. Independencia alimentaria sí, TLC alimentario ¡no!
En el marco del Día Mundial de la Alimentación y la Soberanía Alimentaria, las organizaciones que participan en la campaña nacional en Defensa de la Soberanía Alimentaria y la Reactivación del Campo Mexicano Sin maíz no hay país, sin frijol tampoco, ¡Pon a México en tu boca! advirtieron que la apertura de la frontera mexicana a la importación de maíz, frijol y otros alimentos a precios dumping será el tiro de gracia para los campesinos mexicanos, el campo nacional y nuestra soberanía alimentaria.
"La seguridad y la soberanía alimentarias son fundamentales. Si un país no es ni siquiera capaz y autosuficiente para producir su propia comida, entonces es un país débil, dependiente y vulnerable. No es posible que estemos expulsando a nuestros campesinos porque se mueren de hambre y que estemos gastando miles de millones de dólares en comprar la comida procedente de Estados Unidos, que muy probablemente ellos mismos están produciendo, en condiciones muy difíciles. Es totalmente perverso y se agravará aún más a partir de 2008, cuando se abran completamente las importaciones de maíz, frijol y otros productos alimenticios", afirmó Víctor Suárez, de ANEC. Los representantes de las organizaciones colocaron 70 mazorcas transgénicas en el Ángel de la Independencia para advertir que lo que nuestro país necesita para tener independencia alimentaria es un campo sano, productivo, donde quienes producen nuestros alimentos vivan dignamente. Al lado de las mazorcas, colocaron una manta con el mensaje:
¿Dependencia alimentaria? ¡Ni ma... íz!".
Los cuatro productos alimentarios que están en la cuerda floja con la apertura total de la frontera en el marco del Tratado de Libre Comercio (TLC) son: maíz, frijol, leche en polvo y azúcar. En todos estos productos México tiene la capacidad de ser autosuficiente, sin embargo, la importación de estos productos provenientes de Estados Unidos a precios dumping debido a que los agricultores de aquel país sí reciben apoyos de su gobierno va a hacer imposible para nuestros campesinos poner sus productos en el mercado.
"En el día mundial de la alimentación y la soberanía alimentaria queremos advertir que es necesario sacar del TLC al maíz y al frijol. Los legisladores mexicanos tienen la posibilidad de tomar esta medida mediante la Ley de Planeación para la Soberanía y Seguridad Agroalimentaria y Nutricional; la aprobación de un artículo transitorio en la Ley de Ingresos que establezca un mecanismo permanente de administración de las importaciones y exportaciones de maíz blanco y fríjol así como sus derivados y subproductos, a efecto de proteger la producción interna y el empleo rural, reducir la emigración, asegurar el abasto nacional y garantizar la seguridad alimentaria y nutricional de la población y la aprobación del Derecho Constitucional a la Alimentación. EL TLC alimentario no es inevitable y en lo que respecta a nuestro país sólo generará hambre, carestía, especulación de precios y una enorme inseguridad alimentaria", agregó Suárez.
Las organizaciones que participan en la campaña Sin maíz no hay país denunciaron que la política oficial en materia de agricultura y alimentación, que ha puesto al campo mexicano en un estado crítico de salud también, en años recientes, se ha incrementado el número de mexicanos que no tienen seguridad alimentaria De acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés), en México el número de subnutridos aumentó de 4.6 millones en 1992 a 5.1 millones para el 2003, pese al compromiso hecho por el gobierno mexicano en la Cumbre Mundial de la Alimentación para reducir el número de personas que no tienen acceso a alimentos (1). Esta situación de nuestro país contrasta con lo que está ocurriendo en otros países de América Latina, entre ellos Cuba, donde de acuerdo con la misma fuente los subnutridos pasaron de 700 mil a 200 mil en el mismo periodo; Haití, donde pasaron de 4.6 millones a 3.8 millones; Brasil, donde pasaron de 18.5 millones a 14.4 millones y Perú, donde pasaron de 9.3 millones a 3.3, entre otros casos.
"Queremos un México independiente, con campesinos, un campo saludable, una agricultura que proteja el medio ambiente; que sea segura y saludable para los campesinos y los consumidores. Necesitamos un cambio profundo en las políticas públicas, que incentiven los esfuerzos campesinos: la restauración de suelos erosionados, el cuidado del agua y la preservación de las semillas nativas, un reservorio genético invaluable. Necesitamos promover la investigación pública que se está haciendo para mejorar la producción de maíces nativos: esta tarea no puede quedar en manos de empresas privadas que sólo buscan su beneficio particular a través de las patentes," afirmó Catherine Marielle, de GEA.
"En todo el país hay cientos de ejemplos de agricultura sustentable, incluyente, diversa que ya están mejorando la alimentación de las familias campesinas e indígenas que han decidido no usar agroquímicos y que afortunadamente empiezan a llegar a las mesas de los consumidores urbanos. No sacrifiquemos esos esfuerzos antes de que hayan logrado consolidarse y extenderse. No es una cuestión de lujo sino de supervivencia de las generaciones presentes y futuras. La salud humana va a la par con la salud del planeta y la agricultura ecológica ha demostrado sus bondades para ambas," abundó Marielle.
Otro de los grandes riesgos que el campo mexicano enfrenta con la apertura comercial es que se incremente la entrada de transgénicos al país, en particular de maíz. Actualmente, se estima que por lo menos 40 por ciento de los maíces procedentes de Estados Unidos que ingresan a México corresponden a variedades transgénicas; además de eso, arroces transgénicos no aprobados para consumo humano en México también están entrando y llegando a nuestras mesas prácticamente sin restricción.
"Los organismos transgénicos son inseguros, son costosos, son rechazados por los consumidores y representan un riesgo real para el campo y para los productores. En este día queremos recordar que estos productos no son soluciones a las problemáticas del campo mexicano. Es decir, no aumentarán la productividad, no mejorarán la economía campesina, tampoco darán seguridad a los consumidores, lo que sí harán es abrir un panorama de contaminación, incertidumbre y de persecuciones legales en contra de los productores. Este día debe ser el Día de la Alimentación libre de transgénicos", afirmó Aleira Lara, coordinadora de la campaña de transgénicos y agricultura sustentable de Greenpeace México.
La demostración concluyó con la invitación a los ciudadanos al concierto del próximo 27 de octubre en el Zócalo, a la Feria Nacional Campesina del 8 al 10 de noviembre y a firmar por el campo, en las páginas:
http://www.sinmaiznohaypais.org/ y http://www.greenpeace.org.mx/ y con las peticiones que las 300 organizaciones que participan en la campaña Sin maíz no hay país están haciendo de cara al 2008:
1. Sacar al maíz y al frijol del TLCAN. Instalar un mecanismo de administración de importaciones y exportaciones.
2. Prohibir la siembra de maíz transgénico en México y proteger los maíces mexicanos.
3. Aprobar el derecho a la alimentación y la Ley para la Soberanía y Seguridad Agroalimentaria.
4. Evitar monopolios, acaparamiento, especulación y publicidad engañosa de comida "chatarra".
5. Promover que el maíz y sus expresiones culturales se inscriban en la Lista de Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad de la UNESCO.
6. Reconocer los derechos de los pueblos originarios y proteger los territorios campesinos y sus recursos naturales estratégicos. Apoyar que más productores de café accedan a mercados internacionales de mayores precios. Impulsar la conservación de los bosques y selvas mediante el manejo sustentable de los recursos naturales a través de la organización y gestión comunitaria. Garantizar el principio de equidad de género en las políticas rurales, el reconocimiento de los derechos humanos, ciudadanos y laborales de jornaleros agrícolas y trabajadores emigrantes.
www.ecoportal.net
Notas
1. FAO, El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2006. La erradicación del hambre en el mundo: evaluación de la situación diez años después de la Cumbre Mundial sobre Alimentación, Roma, FAO, 2006.
Para más información visitar la páginawww.sinmaiznohaypais.org
Pon a México en tu boca!
Campaña nacional en defensa de la soberanía alimentaria y la reactivación del campo mexicano. Independencia alimentaria sí, TLC alimentario ¡no!
En el marco del Día Mundial de la Alimentación y la Soberanía Alimentaria, las organizaciones que participan en la campaña nacional en Defensa de la Soberanía Alimentaria y la Reactivación del Campo Mexicano Sin maíz no hay país, sin frijol tampoco, ¡Pon a México en tu boca! advirtieron que la apertura de la frontera mexicana a la importación de maíz, frijol y otros alimentos a precios dumping será el tiro de gracia para los campesinos mexicanos, el campo nacional y nuestra soberanía alimentaria.
"La seguridad y la soberanía alimentarias son fundamentales. Si un país no es ni siquiera capaz y autosuficiente para producir su propia comida, entonces es un país débil, dependiente y vulnerable. No es posible que estemos expulsando a nuestros campesinos porque se mueren de hambre y que estemos gastando miles de millones de dólares en comprar la comida procedente de Estados Unidos, que muy probablemente ellos mismos están produciendo, en condiciones muy difíciles. Es totalmente perverso y se agravará aún más a partir de 2008, cuando se abran completamente las importaciones de maíz, frijol y otros productos alimenticios", afirmó Víctor Suárez, de ANEC. Los representantes de las organizaciones colocaron 70 mazorcas transgénicas en el Ángel de la Independencia para advertir que lo que nuestro país necesita para tener independencia alimentaria es un campo sano, productivo, donde quienes producen nuestros alimentos vivan dignamente. Al lado de las mazorcas, colocaron una manta con el mensaje:
¿Dependencia alimentaria? ¡Ni ma... íz!".
Los cuatro productos alimentarios que están en la cuerda floja con la apertura total de la frontera en el marco del Tratado de Libre Comercio (TLC) son: maíz, frijol, leche en polvo y azúcar. En todos estos productos México tiene la capacidad de ser autosuficiente, sin embargo, la importación de estos productos provenientes de Estados Unidos a precios dumping debido a que los agricultores de aquel país sí reciben apoyos de su gobierno va a hacer imposible para nuestros campesinos poner sus productos en el mercado.
"En el día mundial de la alimentación y la soberanía alimentaria queremos advertir que es necesario sacar del TLC al maíz y al frijol. Los legisladores mexicanos tienen la posibilidad de tomar esta medida mediante la Ley de Planeación para la Soberanía y Seguridad Agroalimentaria y Nutricional; la aprobación de un artículo transitorio en la Ley de Ingresos que establezca un mecanismo permanente de administración de las importaciones y exportaciones de maíz blanco y fríjol así como sus derivados y subproductos, a efecto de proteger la producción interna y el empleo rural, reducir la emigración, asegurar el abasto nacional y garantizar la seguridad alimentaria y nutricional de la población y la aprobación del Derecho Constitucional a la Alimentación. EL TLC alimentario no es inevitable y en lo que respecta a nuestro país sólo generará hambre, carestía, especulación de precios y una enorme inseguridad alimentaria", agregó Suárez.
Las organizaciones que participan en la campaña Sin maíz no hay país denunciaron que la política oficial en materia de agricultura y alimentación, que ha puesto al campo mexicano en un estado crítico de salud también, en años recientes, se ha incrementado el número de mexicanos que no tienen seguridad alimentaria De acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés), en México el número de subnutridos aumentó de 4.6 millones en 1992 a 5.1 millones para el 2003, pese al compromiso hecho por el gobierno mexicano en la Cumbre Mundial de la Alimentación para reducir el número de personas que no tienen acceso a alimentos (1). Esta situación de nuestro país contrasta con lo que está ocurriendo en otros países de América Latina, entre ellos Cuba, donde de acuerdo con la misma fuente los subnutridos pasaron de 700 mil a 200 mil en el mismo periodo; Haití, donde pasaron de 4.6 millones a 3.8 millones; Brasil, donde pasaron de 18.5 millones a 14.4 millones y Perú, donde pasaron de 9.3 millones a 3.3, entre otros casos.
"Queremos un México independiente, con campesinos, un campo saludable, una agricultura que proteja el medio ambiente; que sea segura y saludable para los campesinos y los consumidores. Necesitamos un cambio profundo en las políticas públicas, que incentiven los esfuerzos campesinos: la restauración de suelos erosionados, el cuidado del agua y la preservación de las semillas nativas, un reservorio genético invaluable. Necesitamos promover la investigación pública que se está haciendo para mejorar la producción de maíces nativos: esta tarea no puede quedar en manos de empresas privadas que sólo buscan su beneficio particular a través de las patentes," afirmó Catherine Marielle, de GEA.
"En todo el país hay cientos de ejemplos de agricultura sustentable, incluyente, diversa que ya están mejorando la alimentación de las familias campesinas e indígenas que han decidido no usar agroquímicos y que afortunadamente empiezan a llegar a las mesas de los consumidores urbanos. No sacrifiquemos esos esfuerzos antes de que hayan logrado consolidarse y extenderse. No es una cuestión de lujo sino de supervivencia de las generaciones presentes y futuras. La salud humana va a la par con la salud del planeta y la agricultura ecológica ha demostrado sus bondades para ambas," abundó Marielle.
Otro de los grandes riesgos que el campo mexicano enfrenta con la apertura comercial es que se incremente la entrada de transgénicos al país, en particular de maíz. Actualmente, se estima que por lo menos 40 por ciento de los maíces procedentes de Estados Unidos que ingresan a México corresponden a variedades transgénicas; además de eso, arroces transgénicos no aprobados para consumo humano en México también están entrando y llegando a nuestras mesas prácticamente sin restricción.
"Los organismos transgénicos son inseguros, son costosos, son rechazados por los consumidores y representan un riesgo real para el campo y para los productores. En este día queremos recordar que estos productos no son soluciones a las problemáticas del campo mexicano. Es decir, no aumentarán la productividad, no mejorarán la economía campesina, tampoco darán seguridad a los consumidores, lo que sí harán es abrir un panorama de contaminación, incertidumbre y de persecuciones legales en contra de los productores. Este día debe ser el Día de la Alimentación libre de transgénicos", afirmó Aleira Lara, coordinadora de la campaña de transgénicos y agricultura sustentable de Greenpeace México.
La demostración concluyó con la invitación a los ciudadanos al concierto del próximo 27 de octubre en el Zócalo, a la Feria Nacional Campesina del 8 al 10 de noviembre y a firmar por el campo, en las páginas:
http://www.sinmaiznohaypais.org/ y http://www.greenpeace.org.mx/ y con las peticiones que las 300 organizaciones que participan en la campaña Sin maíz no hay país están haciendo de cara al 2008:
1. Sacar al maíz y al frijol del TLCAN. Instalar un mecanismo de administración de importaciones y exportaciones.
2. Prohibir la siembra de maíz transgénico en México y proteger los maíces mexicanos.
3. Aprobar el derecho a la alimentación y la Ley para la Soberanía y Seguridad Agroalimentaria.
4. Evitar monopolios, acaparamiento, especulación y publicidad engañosa de comida "chatarra".
5. Promover que el maíz y sus expresiones culturales se inscriban en la Lista de Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad de la UNESCO.
6. Reconocer los derechos de los pueblos originarios y proteger los territorios campesinos y sus recursos naturales estratégicos. Apoyar que más productores de café accedan a mercados internacionales de mayores precios. Impulsar la conservación de los bosques y selvas mediante el manejo sustentable de los recursos naturales a través de la organización y gestión comunitaria. Garantizar el principio de equidad de género en las políticas rurales, el reconocimiento de los derechos humanos, ciudadanos y laborales de jornaleros agrícolas y trabajadores emigrantes.
www.ecoportal.net
Notas
1. FAO, El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo 2006. La erradicación del hambre en el mundo: evaluación de la situación diez años después de la Cumbre Mundial sobre Alimentación, Roma, FAO, 2006.
Para más información visitar la páginawww.sinmaiznohaypais.org
martes 23 de octubre de 2007
Lo que usted siempre quiso saber sobre el campo y no se atrevía a preguntar
¿A qué nos referimos cuando hablamos del campo mexicano?
¿Es cierto que somos un país netamente urbano donde lo agrario es marginal? ¿De verdad los campesinos desaparecieron?
El mundo rural mexicano no se reduce a las rancherías de menos de 2 mil 500 pobladores, y no está habitado sólo por agricultores. Cuando nos referimos al campo estamos abarcando a:
29.9 millones de personas que viven en localidades menores a 5 mil habitantes, y representan 29% de la población total del país.
7 millones 84 mil personas ocupadas en actividades primarias, secundarias y terciarias en municipios donde la población rural es mayor que la urbana.
5 millones 338 mil personas ocupadas en el sector agropecuario, forestal y pesquero.
177.4 millones de hectáreas rústicas, de las cuales 63% es de superficies enmontadas, pastos naturales o agostaderos; 18.2%, tierras de labor; 14.8%, bosques y selvas, y 4% no tiene vegetación.
4 millones 407 unidades de producción rural, que ocupan 108.3 millones de hectáreas y que siembran 280 cultivos cíclicos y 199 perennes, entre los que se encuentran granos básicos, forrajes, oleaginosas, frutales, hortalizas, agroindustriales, ornamentales y los denominados “no tradicionales”.
3 millones 163 mil unidades de producción ganaderas, de las cuales 2.8 millones cuentan con animales de trabajo; 2.3 millones, aves de corral; 1.3 millones, porcinos, y 1.2 millones tienen bovinos.
3.2 millones de ejidatarios agrupados en 27 mil 469 núcleos, que disponen de 84.5 millones de hectáreas; 608 mil comuneros de 2 mil 140 comunidades agrarias, con 16.8 millones de hectáreas; 1.6 millones de propietarios privados, que poseen 73.1 millones de hectáreas; 654 colonias agrícolas con 62.3 mil colonos y 3.8 millones de hectáreas, y 144 mil nacionaleros con 7.2 millones de hectáreas.
7 millones de indígenas que viven en localidades rurales, sus 6 mil 830 ejidos y comunidades agrarias y los 200 mil propietarios privados indígenas, que en conjunto son dueños de 27.6 millones de hectáreas.
Un millón 108 mil mujeres que son actualmente dueñas de la tierra: son 649 mil ejidatarias y comuneras, 176 mil posesionarias y 282 mil propietarias privadas.
3.8 millones de jornaleros agrícolas, que se distinguen por su inseguridad laboral y elevadas cargas de trabajo en condiciones inapropiadas de seguridad e higiene en sus lugares de estancia y trabajo.
Hector Robles Investigador CEDRSSA, Camara de Diputados
hector.robles@congreso.gob.mx
¿Es cierto que somos un país netamente urbano donde lo agrario es marginal? ¿De verdad los campesinos desaparecieron?
El mundo rural mexicano no se reduce a las rancherías de menos de 2 mil 500 pobladores, y no está habitado sólo por agricultores. Cuando nos referimos al campo estamos abarcando a:
29.9 millones de personas que viven en localidades menores a 5 mil habitantes, y representan 29% de la población total del país.
7 millones 84 mil personas ocupadas en actividades primarias, secundarias y terciarias en municipios donde la población rural es mayor que la urbana.
5 millones 338 mil personas ocupadas en el sector agropecuario, forestal y pesquero.
177.4 millones de hectáreas rústicas, de las cuales 63% es de superficies enmontadas, pastos naturales o agostaderos; 18.2%, tierras de labor; 14.8%, bosques y selvas, y 4% no tiene vegetación.
4 millones 407 unidades de producción rural, que ocupan 108.3 millones de hectáreas y que siembran 280 cultivos cíclicos y 199 perennes, entre los que se encuentran granos básicos, forrajes, oleaginosas, frutales, hortalizas, agroindustriales, ornamentales y los denominados “no tradicionales”.
3 millones 163 mil unidades de producción ganaderas, de las cuales 2.8 millones cuentan con animales de trabajo; 2.3 millones, aves de corral; 1.3 millones, porcinos, y 1.2 millones tienen bovinos.
3.2 millones de ejidatarios agrupados en 27 mil 469 núcleos, que disponen de 84.5 millones de hectáreas; 608 mil comuneros de 2 mil 140 comunidades agrarias, con 16.8 millones de hectáreas; 1.6 millones de propietarios privados, que poseen 73.1 millones de hectáreas; 654 colonias agrícolas con 62.3 mil colonos y 3.8 millones de hectáreas, y 144 mil nacionaleros con 7.2 millones de hectáreas.
7 millones de indígenas que viven en localidades rurales, sus 6 mil 830 ejidos y comunidades agrarias y los 200 mil propietarios privados indígenas, que en conjunto son dueños de 27.6 millones de hectáreas.
Un millón 108 mil mujeres que son actualmente dueñas de la tierra: son 649 mil ejidatarias y comuneras, 176 mil posesionarias y 282 mil propietarias privadas.
3.8 millones de jornaleros agrícolas, que se distinguen por su inseguridad laboral y elevadas cargas de trabajo en condiciones inapropiadas de seguridad e higiene en sus lugares de estancia y trabajo.
Hector Robles Investigador CEDRSSA, Camara de Diputados
hector.robles@congreso.gob.mx
Paradojas de la devastación rural. Luis Hernández Navarro
Curiosa ironía. La principal mercancía de exportación rural, la más rentable, la que más divisas trae al país, es la única que no fue negociada en el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN).
La fuerza de trabajo migrante quedó fuera del acuerdo comercial. Creció enormemente a raíz de su firma. No cuenta con protección alguna. Labora en condiciones terriblemente desventajosas en relación con los trabajadores formales. Sin embargo, el año pasado envió de Estados Unidos, como remesas, cerca de 21 mil millones de dólares.
La acción combinada de apertura de fronteras a la importación de alimentos, privatización y desregulación ha despoblado el agro. Según el más reciente informe del Banco Mundial, desde que México forma parte del TLCAN, el campo ha perdido la cuarta parte de su población (La Jornada, 20/10/07). Los jóvenes campesinos han tenido que dejar sus pueblos y sus tierras para buscar empleo en los centros urbanos o en el otro lado de la frontera. El país se ha convertido en el principal expulsor de mano de obra del mundo. La patria del Tío Sam es su principal destino.
Quienes negociaron el tratado por la parte mexicana sabían que esto iba a suceder. Según ellos, era un paso necesario para “la modernización”, pues una nación como la nuestra no podía tener 30 por ciento de su población en el medio rural. Había, pues, que drenarla: mandarla a las ciudades.
Los tecnoburócratas aseguraron que el acuerdo comercial estimularía el crecimiento de la economía y crearía empleos suficientes para los desterrados. Afirmaron que era más eficaz asistir a los campesinos como pobres en las grandes ciudades que hacerlo en las comunidades rurales. Dijeron que importar granos básicos y oleaginosas de Estados Unidos era bueno para México y para sus sectores más desfavorecidos, porque era más barato que producirlos aquí. Prometieron que nuestra ventaja comparativa en la agricultura semitropical –el nicho de mercado en el que somos más rentables– crearía riqueza en el campo y compensaría las compras de alimentos al exterior.
Nada de eso sucedió. La apertura comercial puso a competir a desiguales en condiciones de igualdad y arrasó con los agricultores nacionales. La producción rural se modernizó muy marginalmente. La economía no creció significativamente y no se crearon los empleos suficientes. Los programas de combate a la pobreza en las ciudades y la dotación de servicios en las colonias pobres de las grandes urbes decayeron. El precio de los granos básicos en el mercado mundial se elevó y tuvimos que importarlos caros, pudiendo sembrarlos. La cosecha de productos tropicales como el café o el cacao se estancó. Nos quedamos sin autosuficiencia alimentaria y sin ventajas comparativas.
El campo se convirtió en una inmensa fábrica de pobreza que expulsa a la población más joven, escolarizada y emprendedora. Los ejidos y rancherías son estacionamientos de seres humanos en los que viven ancianos, mujeres y niños, en parte gracias a las remesas que sus familiares les mandan del otro lado.
La fuerza de trabajo migrante quedó fuera del acuerdo comercial. Creció enormemente a raíz de su firma. No cuenta con protección alguna. Labora en condiciones terriblemente desventajosas en relación con los trabajadores formales. Sin embargo, el año pasado envió de Estados Unidos, como remesas, cerca de 21 mil millones de dólares.
La acción combinada de apertura de fronteras a la importación de alimentos, privatización y desregulación ha despoblado el agro. Según el más reciente informe del Banco Mundial, desde que México forma parte del TLCAN, el campo ha perdido la cuarta parte de su población (La Jornada, 20/10/07). Los jóvenes campesinos han tenido que dejar sus pueblos y sus tierras para buscar empleo en los centros urbanos o en el otro lado de la frontera. El país se ha convertido en el principal expulsor de mano de obra del mundo. La patria del Tío Sam es su principal destino.
Quienes negociaron el tratado por la parte mexicana sabían que esto iba a suceder. Según ellos, era un paso necesario para “la modernización”, pues una nación como la nuestra no podía tener 30 por ciento de su población en el medio rural. Había, pues, que drenarla: mandarla a las ciudades.
Los tecnoburócratas aseguraron que el acuerdo comercial estimularía el crecimiento de la economía y crearía empleos suficientes para los desterrados. Afirmaron que era más eficaz asistir a los campesinos como pobres en las grandes ciudades que hacerlo en las comunidades rurales. Dijeron que importar granos básicos y oleaginosas de Estados Unidos era bueno para México y para sus sectores más desfavorecidos, porque era más barato que producirlos aquí. Prometieron que nuestra ventaja comparativa en la agricultura semitropical –el nicho de mercado en el que somos más rentables– crearía riqueza en el campo y compensaría las compras de alimentos al exterior.
Nada de eso sucedió. La apertura comercial puso a competir a desiguales en condiciones de igualdad y arrasó con los agricultores nacionales. La producción rural se modernizó muy marginalmente. La economía no creció significativamente y no se crearon los empleos suficientes. Los programas de combate a la pobreza en las ciudades y la dotación de servicios en las colonias pobres de las grandes urbes decayeron. El precio de los granos básicos en el mercado mundial se elevó y tuvimos que importarlos caros, pudiendo sembrarlos. La cosecha de productos tropicales como el café o el cacao se estancó. Nos quedamos sin autosuficiencia alimentaria y sin ventajas comparativas.
El campo se convirtió en una inmensa fábrica de pobreza que expulsa a la población más joven, escolarizada y emprendedora. Los ejidos y rancherías son estacionamientos de seres humanos en los que viven ancianos, mujeres y niños, en parte gracias a las remesas que sus familiares les mandan del otro lado.
lunes 22 de octubre de 2007
martes 16 de octubre de 2007
Perspectivas en el Día Mundial de la Alimentación
Cuando empezaba a bajar el calor, un grupo de mujeres se fue acercando a la casa de doña Tila, donde a la sombra de una enramada de caña, esa tarde comenzaba un taller de capacitación para mujeres campesinas sobre el cuidado de animales de traspatio. Cris, quien llevaba tiempo viviendo en República Dominicana, sabía que hay que partir de la experiencia y visión de la propia gente del campo, así que para dar inicio a la clase tomó un rotafolio y empezó a dibujar una casa y a su alrededor algunos chanchos, unas gallinas y dos vaquitas.
Con las preguntas de Cris y enfocadas en el dibujo, las mujeres fueron explicando cómo criaban sus animales, qué enfermedades eran comunes y cómo las curaban, qué razas eran mejores, el trabajo que requerían y los beneficios de cada crianza. Todo lo que decían se apuntaba en color azul y así el dibujo se iba enriqueciendo con otras cosas que salían de la charla: un abrevadero para las vacas, el camioncito que entraba en la comunidad a buscar la leche, la planta de la que se saca el aceite que cura el mal de tripas...
Al empezar estos cursos, las mujeres siempre decían que no sabían nada, que eran campesinas brutas, que sólo Cris, que era veterinaria, sabía de verdad. Pero lo cierto es que la pizarra se iba llenando de azul con los aportes de ellas.
Al final, era muy poco lo que la universitaria podía añadir y siempre lo escribía en negro para resaltar ante las campesinas todo lo que sabían y todo lo que la propia Cris aprendió de ellas. Todo era cuestión de puntos de vista y las mujeres nunca apreciaban bastante su experiencia práctica, pero idealizaban la teoría de las aulas. A veces las anécdotas que salían en las clases se extendían. Esa tarde Mirita estaba explicando con detalle cómo le hizo el parto a una cerda que no pujaba. Cris ya había dibujado la cerda de parto y a la mujer ayudándola, así que siguió adornando el dibujo: unos pastos a la derecha de la casa con algunas matas de mango y chinolas, la línea del horizonte a la altura de la casa y por encima un sol caribeño de domingo, nubes y algunos pájaros dispersos.
Atenta al dibujo, doña Belicia levantó la mano para pedir la palabra y señalando la línea del horizonte del dibujo aclaró: “mire, mujer, si no nos baja la cuerda ninguna de nosotras podrá tender ahí la ropa. Yo digo que esa cuerda no va ahí”.
Y así, sin escuchar a los propios implicados, el número de personas que pasan hambre sigue aumentando desde 1996. Existen 854 millones de doñas Belicias que están levantando la mano, que tienen enfoques diferentes, fuera del economicista neoliberal que nos envuelve y que no nos deja ver, para un combate que les pertenece.
Hoy 16 de octubre, Día Mundial de la Alimentación, la mano de estas personas se levanta para reclamar de nuevo que la alimentación sea abordada como corresponde: un derecho humano, y así lo vienen expresando desde hace años en boca de la Via Campesina o recientemente en el Encuentro Indígena Mundial:
“Sustituir los actuales modelos de desarrollo basados en el capitalismo, en la mercancía, en la explotación irracional de la humanidad y los recursos naturales, en el derroche de energía y en el consumismo, por modelos que coloquen a la vida, a la complementariedad, a la reciprocidad, al respeto de la diversidad cultural y el uso sustentable de los recursos naturales como las principales prioridades. Aplicar políticas nacionales sobre soberanía alimentaria como base principal de la soberanía nacional, en la cual la comunidad garantiza tanto el respeto a su propia cultura como espacios y modos propios de producción, distribución y consumo en equilibrio con la naturaleza de alimentos sanos y limpios de contaminación para toda la población, eliminando el hambre, porque la alimentación es un derecho para la vida”.
Concretando, esa cuerda no va ahí.
* Director de Veterinarios Sin Fronteras
Con las preguntas de Cris y enfocadas en el dibujo, las mujeres fueron explicando cómo criaban sus animales, qué enfermedades eran comunes y cómo las curaban, qué razas eran mejores, el trabajo que requerían y los beneficios de cada crianza. Todo lo que decían se apuntaba en color azul y así el dibujo se iba enriqueciendo con otras cosas que salían de la charla: un abrevadero para las vacas, el camioncito que entraba en la comunidad a buscar la leche, la planta de la que se saca el aceite que cura el mal de tripas...
Al empezar estos cursos, las mujeres siempre decían que no sabían nada, que eran campesinas brutas, que sólo Cris, que era veterinaria, sabía de verdad. Pero lo cierto es que la pizarra se iba llenando de azul con los aportes de ellas.
Al final, era muy poco lo que la universitaria podía añadir y siempre lo escribía en negro para resaltar ante las campesinas todo lo que sabían y todo lo que la propia Cris aprendió de ellas. Todo era cuestión de puntos de vista y las mujeres nunca apreciaban bastante su experiencia práctica, pero idealizaban la teoría de las aulas. A veces las anécdotas que salían en las clases se extendían. Esa tarde Mirita estaba explicando con detalle cómo le hizo el parto a una cerda que no pujaba. Cris ya había dibujado la cerda de parto y a la mujer ayudándola, así que siguió adornando el dibujo: unos pastos a la derecha de la casa con algunas matas de mango y chinolas, la línea del horizonte a la altura de la casa y por encima un sol caribeño de domingo, nubes y algunos pájaros dispersos.
Atenta al dibujo, doña Belicia levantó la mano para pedir la palabra y señalando la línea del horizonte del dibujo aclaró: “mire, mujer, si no nos baja la cuerda ninguna de nosotras podrá tender ahí la ropa. Yo digo que esa cuerda no va ahí”.
Y así, sin escuchar a los propios implicados, el número de personas que pasan hambre sigue aumentando desde 1996. Existen 854 millones de doñas Belicias que están levantando la mano, que tienen enfoques diferentes, fuera del economicista neoliberal que nos envuelve y que no nos deja ver, para un combate que les pertenece.
Hoy 16 de octubre, Día Mundial de la Alimentación, la mano de estas personas se levanta para reclamar de nuevo que la alimentación sea abordada como corresponde: un derecho humano, y así lo vienen expresando desde hace años en boca de la Via Campesina o recientemente en el Encuentro Indígena Mundial:
“Sustituir los actuales modelos de desarrollo basados en el capitalismo, en la mercancía, en la explotación irracional de la humanidad y los recursos naturales, en el derroche de energía y en el consumismo, por modelos que coloquen a la vida, a la complementariedad, a la reciprocidad, al respeto de la diversidad cultural y el uso sustentable de los recursos naturales como las principales prioridades. Aplicar políticas nacionales sobre soberanía alimentaria como base principal de la soberanía nacional, en la cual la comunidad garantiza tanto el respeto a su propia cultura como espacios y modos propios de producción, distribución y consumo en equilibrio con la naturaleza de alimentos sanos y limpios de contaminación para toda la población, eliminando el hambre, porque la alimentación es un derecho para la vida”.
Concretando, esa cuerda no va ahí.
* Director de Veterinarios Sin Fronteras
lunes 15 de octubre de 2007
Foro por la Soberania Alimentaria en Mali, 23-27 febrero 2007
Más de 500 mujeres y hombres, de más de 98 países de todo el mundo, diseñarán estrategias dinámicas para implantar sistemas alimentarios a nivel global y local que apoyen al pequeño agricultor y consumidor, en lugar de a las compañías multinacionales. Este importante Foro está organizado por una alianza de movimientos sociales internacionales.
El Movimiento Popular construye otro sistema alimentario
Los ganaderos, los pescadores, las asociaciones de mujeres, los trabajadores rurales y de las ciudades, los pueblos indígenas, los inmigrantes, los pastores, las organizaciones de defensa del medio ambiente y las organizaciones no gubernamentales han unido sus esfuerzos para organizar el Foro Mundial por la Soberanía Alimentaria “Nyéléni 2007” que se celebrará en Malí del 23 al 27 de febrero de 2007.
Más de 500 mujeres y hombres, de más de 98 países de todo el mundo, diseñarán estrategias dinámicas para implantar sistemas alimentarios a nivel global y local que apoyen al pequeño agricultor y consumidor, en lugar de a las compañías multinacionales. Este importante Foro está organizado por una alianza de movimientos sociales internacionales, como son La Vía Campesina, ROPPA (Red de Organizaciones de Productores ganaderos y agrícolas de África Occidental), la Marcha Mundial de Mujeres, el foro Mundial de Pescadores y Trabajadores de la Pesca, el Foro Mundial de Pueblos de la Pesca, el Comité Intern. de Planific. sobre Soberanía Alimentaria, la Red Mundial por la Soberanía Alimentaria, y Amigos de la Tierra.
Un foro en el campo
El foro tendrá lugar en Sélingué, una pequeña ciudad situada a 140 km de Bamako. Se están construyendo con materiales y técnicas tradicionales una estructura plenaria y áreas residenciales con cabañas, dónde se alojarán los delegados. Éstas serán utilizadas en el futuro por asociaciones de Mali como centro de formación.
Construyendo una política global para el cambio
El programa del Foro de Nyéléni permite a los diferentes sectores representados formular una agenda de acción que sentará las bases de las luchas y actividades de los movimientos sociales en los próximos años. Se trata de un innovador proceso internacional en el que delegados de 98 países colaborarán en una agenda política mundial y popular para la soberanía alimentaria.
El evento en los medios de comunicación
La alimentación es un tema que afecta a todos los seres humanos del planeta. El Foro constituirá una ocasión para que los medios de comunicación comprendan: cómo los grupos de consumidores fomentan la producción alimentaria local en lugar de los productos alimentarios globalizados, por qué los agricultores llevan a cabo la agricultura sostenible y luchan contra los alimentos modificados genéticamente, el esfuerzo que están realizando los pescadores para proteger los océanos, cómo los pueblos indígenas promueven la soberanía de la gente sobre la tierra, el agua, y las semillas y se cómo se oponen a la privatización, por qué los pastores defienden su estilo de vida nómada y la diversidad local de ganado …
Nyéléni 2007 también ofrecerá a los periodistas la oportunidad de conocer a los líderes y a los miembros de los movimientos sociales de cada continente, escuchar sus historias, y considerar sus propuestas sobre cómo organizar el comercio de productos alimenticios basándose en la producción de familias autónomas, que son la base de la soberanía alimentaria.
Más información: www.nyeleni2007.org
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Conferencias, talleres, debates… Líderes y representantes de movimientos sociales estarán disponibles para entrevistas. Resúmenes de prensa diarios sobre temas específicos, ponentes y anécdotas. + Música, actividades culturales, foros de opinión, comida…
RESUMEN DEL PROGRAMA
22 de febrero: Foro Especial de las Mujeres como parte de la preparación del Nyéléni 2007
23 de febrero: Día oficial de apertura con personajes públicos internacionales simpatizantes de la idea de la soberanía alimentaria.
Personalidades invitadas:o El Presidente de Mali: Amadou Toumani Touréo El Presidente de Venezuela: Hugo Chávezo Miembro del parlamento y ex-vice Primer Ministro de Nepal : Mr. Bamdev Gautam.o …
24-25 de febrero:Grupos de trabajo y asambleas plenarias sobre los 7 temas principales: Comercio, Conocimiento y tecnología locales, Acceso y control del agua (tierra, agua,), Intereses conflictivos entre sectores, Conflictos y desastres, Condiciones de vida e inmigración forzosa y Modelos de producción y medio ambiente.
26 de febrero: Reuniones de grupo y sesiones plenarias sobre las prioridades de los 6 sectores representados(campesinos y pequeños agricultores, pescadores, pastores, pueblos indígenas, trabajadores y trabajadores inmigrantes y consumidores y movimientos urbanos) y los tres grupos de interés (Mujeres, Jóvenes y Medio Ambiente).
27 de febrero:Presentación pública de la Agenda de Acción definitiva y ceremonia de clausura.
Mas informacion en www.nyeleni2007.org
Nota :
Distintos movimientos sociales han tomado la iniciativa de organizar el encuentro internacional de la soberanía alimentaria en Bamako, Mali en febrero de 2007. El principio de la soberanía alimentaria fue propuesto por la Vía Campesina en Roma en 1996 durante la Cumbre Mundial de la Alimentación de la FAO.
Desde entonces esta propuesta ha empezado a desempeñar un papel fundamental en el debate sobre la agricultura y las alternativas a las políticas neoliberales. Antes de la introducción del concepto de soberanía alimentaria la seguridad alimentaria se limitaba a estudiar el modo de garantizar una alimentación suficiente a través del comercio, tanto a nivel nacional como internacional. El principio de la soberanía alimentaria coloca a los productores agrícolas en el núcleo del debate y apoya el derecho de los pueblos a producir sus propios alimentos con independencia de las condiciones del mercado.
El principio de la soberanía alimentaria estimula el desarrollo de modelos alternativos de producción, de distribución y de consumo basados en una lógica nueva, alejada de la del neoliberalismo, que por su parte otorga un papel principal a los mercados y a la liberalización del comercio y que entiende que solo los mercados internacionales pueden resolver la questión de la inseguridad alimentaria.
El derecho a la soberanía alimentaria se debate en numerosos foros, redes y conferencias, como los Foros Sociales Mundiales, la campaña More and Better, la red "Nuestro Mundo No Está En Venta" y la Conferencia de Ginebra sobre la OMC que tuvo lugar en noviembre de 2004. En junio de 2002 se organizó en Roma el Foro de las ONG sobre la Soberanía alimentaria, al mismo tiempo que la Cumbre Mundial de la Alimentación de la FAO, lo que permitió a los principales actores activos en cuestiones de agricultura y alimentación reunirse y compartir ideas. La mayoría de estas organizaciones, además de un cantidad cada vez mayor de redes y alianzas, consideran hoy que la soberanía alimentaria es una alternativa viable que permite la aplicación de políticas agrícolas y alimentarias adaptadas a las necesidades y aspiraciones de los pueblos del mundo.
Consideramos que un foro en 2007 ofrecerá una nueva oportunidad para aumentar el reconocimiento de la soberanía alimentaria y reforzar las acciones y campañas que se realizan para su aplicación efectiva. Durante estos cinco días los participantes no se limitarán a precisar la naturaleza del derecho a la soberanía alimentaria y sus implicaciones para la política agrícola de sus países y regiones. También debaterán sobre una estrategia dinámica y global para que la soberanía alimentaria sea tenida en cuenta y aplicada tanto a nivel internacional como local.www.ecoportal.net
El Movimiento Popular construye otro sistema alimentario
Los ganaderos, los pescadores, las asociaciones de mujeres, los trabajadores rurales y de las ciudades, los pueblos indígenas, los inmigrantes, los pastores, las organizaciones de defensa del medio ambiente y las organizaciones no gubernamentales han unido sus esfuerzos para organizar el Foro Mundial por la Soberanía Alimentaria “Nyéléni 2007” que se celebrará en Malí del 23 al 27 de febrero de 2007.
Más de 500 mujeres y hombres, de más de 98 países de todo el mundo, diseñarán estrategias dinámicas para implantar sistemas alimentarios a nivel global y local que apoyen al pequeño agricultor y consumidor, en lugar de a las compañías multinacionales. Este importante Foro está organizado por una alianza de movimientos sociales internacionales, como son La Vía Campesina, ROPPA (Red de Organizaciones de Productores ganaderos y agrícolas de África Occidental), la Marcha Mundial de Mujeres, el foro Mundial de Pescadores y Trabajadores de la Pesca, el Foro Mundial de Pueblos de la Pesca, el Comité Intern. de Planific. sobre Soberanía Alimentaria, la Red Mundial por la Soberanía Alimentaria, y Amigos de la Tierra.
Un foro en el campo
El foro tendrá lugar en Sélingué, una pequeña ciudad situada a 140 km de Bamako. Se están construyendo con materiales y técnicas tradicionales una estructura plenaria y áreas residenciales con cabañas, dónde se alojarán los delegados. Éstas serán utilizadas en el futuro por asociaciones de Mali como centro de formación.
Construyendo una política global para el cambio
El programa del Foro de Nyéléni permite a los diferentes sectores representados formular una agenda de acción que sentará las bases de las luchas y actividades de los movimientos sociales en los próximos años. Se trata de un innovador proceso internacional en el que delegados de 98 países colaborarán en una agenda política mundial y popular para la soberanía alimentaria.
El evento en los medios de comunicación
La alimentación es un tema que afecta a todos los seres humanos del planeta. El Foro constituirá una ocasión para que los medios de comunicación comprendan: cómo los grupos de consumidores fomentan la producción alimentaria local en lugar de los productos alimentarios globalizados, por qué los agricultores llevan a cabo la agricultura sostenible y luchan contra los alimentos modificados genéticamente, el esfuerzo que están realizando los pescadores para proteger los océanos, cómo los pueblos indígenas promueven la soberanía de la gente sobre la tierra, el agua, y las semillas y se cómo se oponen a la privatización, por qué los pastores defienden su estilo de vida nómada y la diversidad local de ganado …
Nyéléni 2007 también ofrecerá a los periodistas la oportunidad de conocer a los líderes y a los miembros de los movimientos sociales de cada continente, escuchar sus historias, y considerar sus propuestas sobre cómo organizar el comercio de productos alimenticios basándose en la producción de familias autónomas, que son la base de la soberanía alimentaria.
Más información: www.nyeleni2007.org
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Conferencias, talleres, debates… Líderes y representantes de movimientos sociales estarán disponibles para entrevistas. Resúmenes de prensa diarios sobre temas específicos, ponentes y anécdotas. + Música, actividades culturales, foros de opinión, comida…
RESUMEN DEL PROGRAMA
22 de febrero: Foro Especial de las Mujeres como parte de la preparación del Nyéléni 2007
23 de febrero: Día oficial de apertura con personajes públicos internacionales simpatizantes de la idea de la soberanía alimentaria.
Personalidades invitadas:o El Presidente de Mali: Amadou Toumani Touréo El Presidente de Venezuela: Hugo Chávezo Miembro del parlamento y ex-vice Primer Ministro de Nepal : Mr. Bamdev Gautam.o …
24-25 de febrero:Grupos de trabajo y asambleas plenarias sobre los 7 temas principales: Comercio, Conocimiento y tecnología locales, Acceso y control del agua (tierra, agua,), Intereses conflictivos entre sectores, Conflictos y desastres, Condiciones de vida e inmigración forzosa y Modelos de producción y medio ambiente.
26 de febrero: Reuniones de grupo y sesiones plenarias sobre las prioridades de los 6 sectores representados(campesinos y pequeños agricultores, pescadores, pastores, pueblos indígenas, trabajadores y trabajadores inmigrantes y consumidores y movimientos urbanos) y los tres grupos de interés (Mujeres, Jóvenes y Medio Ambiente).
27 de febrero:Presentación pública de la Agenda de Acción definitiva y ceremonia de clausura.
Mas informacion en www.nyeleni2007.org
Nota :
Distintos movimientos sociales han tomado la iniciativa de organizar el encuentro internacional de la soberanía alimentaria en Bamako, Mali en febrero de 2007. El principio de la soberanía alimentaria fue propuesto por la Vía Campesina en Roma en 1996 durante la Cumbre Mundial de la Alimentación de la FAO.
Desde entonces esta propuesta ha empezado a desempeñar un papel fundamental en el debate sobre la agricultura y las alternativas a las políticas neoliberales. Antes de la introducción del concepto de soberanía alimentaria la seguridad alimentaria se limitaba a estudiar el modo de garantizar una alimentación suficiente a través del comercio, tanto a nivel nacional como internacional. El principio de la soberanía alimentaria coloca a los productores agrícolas en el núcleo del debate y apoya el derecho de los pueblos a producir sus propios alimentos con independencia de las condiciones del mercado.
El principio de la soberanía alimentaria estimula el desarrollo de modelos alternativos de producción, de distribución y de consumo basados en una lógica nueva, alejada de la del neoliberalismo, que por su parte otorga un papel principal a los mercados y a la liberalización del comercio y que entiende que solo los mercados internacionales pueden resolver la questión de la inseguridad alimentaria.
El derecho a la soberanía alimentaria se debate en numerosos foros, redes y conferencias, como los Foros Sociales Mundiales, la campaña More and Better, la red "Nuestro Mundo No Está En Venta" y la Conferencia de Ginebra sobre la OMC que tuvo lugar en noviembre de 2004. En junio de 2002 se organizó en Roma el Foro de las ONG sobre la Soberanía alimentaria, al mismo tiempo que la Cumbre Mundial de la Alimentación de la FAO, lo que permitió a los principales actores activos en cuestiones de agricultura y alimentación reunirse y compartir ideas. La mayoría de estas organizaciones, además de un cantidad cada vez mayor de redes y alianzas, consideran hoy que la soberanía alimentaria es una alternativa viable que permite la aplicación de políticas agrícolas y alimentarias adaptadas a las necesidades y aspiraciones de los pueblos del mundo.
Consideramos que un foro en 2007 ofrecerá una nueva oportunidad para aumentar el reconocimiento de la soberanía alimentaria y reforzar las acciones y campañas que se realizan para su aplicación efectiva. Durante estos cinco días los participantes no se limitarán a precisar la naturaleza del derecho a la soberanía alimentaria y sus implicaciones para la política agrícola de sus países y regiones. También debaterán sobre una estrategia dinámica y global para que la soberanía alimentaria sea tenida en cuenta y aplicada tanto a nivel internacional como local.www.ecoportal.net
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